Regalos para escritores

Se acerca San Valentín, una ocasión de oro para tener un detallazo con vuestr@ novi@ (sobre todo si escribe). A no ser que seáis como yo y lo estéis dejando, como cada año, para el último día. Tanto para unos como para otros, os dejo ideas para regalar; porque lo mismo vale para Navidad, cumpleaños, santos, etc. Ahí van mis sugerencias:

 

Marcadores:

 

marcadores

 

Los escritores antes que escritores son lectores. De los más voraces que conozco, de hecho. Así que un set de marcadores es un regalo muy útil para ellos. Si además son como yo y les gusta simultanear diferentes lecturas, nunca tendrán suficientes. No vale cualquier marcador, claro. Por suerte, ahora mismo en el mercado podemos encontrar marcadores preciosos. Verdaderas obras de arte. Incluso algunos inspirados en su libro preferido. Otra opción es hacer un ¡marcador personalizado! No hace falta ser un gran experto y no va a faltarte inspiración. Puede contener una frase de su libro favorito, un cuadro que le guste y, si eres un artista del dibujo, el límite lo pone tu imaginación.

 

Tazas y teteras:

 

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Los escritores aman el té y el café. Algunos también el whisky, pero ese ya es otro tema. Mi ritual de escritura comienza siempre delante de una taza de valeriana. Sí, valeriana, para que me aporte calma con la que enfrentarme a la hoja en blanco. Al igual que con los marcadores, no vale cualquier taza. Puesdes buscar en el mercado una taza que sea simplemente bonita, incluso Kitsch (adoro el Kitsch); pero también puedes irte a ua serigrafía y encargar una taza especial. Con un texto algo así como “Para el mejor escritor del mundo”. Yo tengo una así y cuando dudo de mi misma la miro y pienso” ¿No estarás exagerando taza?”, luego recuerdo que no conozco ninguna taza mentirosa y le doy la razón.

 

Programas y aplicaciones de escritura:

 

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Aquí ya nos ponemos más profesionales. Es probable que tu pareja ande trapicheando con el Word de toda la vida… ¡Pues estás de suerte! Regálale Scrivener, probablemente el mejor programa de escritura del mercado. Ofrece multitud de posibilidades: Personalización de plantillas, tablón de notas, fichas de personajes, etc. Vamos, que es una maravilla. Tu chic@ te dedicará un libro después de este regalo. Seguro.

Además de Scrivener, podeis encontrar opciones más económicas. Os recomiendo fervientemente las apps para móvil de Literautas. Todas son fantásticas, aunque mi favorita es “Story planner”. Una herramienta muy buena para organizar esquemáticamente tus ideas para novela, cómic, guión…

 

¡Un libro!

revival

 

Si todo lo demás falla, regala un libro. Como dije antes, todos los escritores son además lectores. Eso sí, al menos entérate de cuál es género preferido de tu Cuchi-cuchi, tampoco llegues con el primer libro que te cuelgue el librero, ése que tenía al fondo de la estantería repleto de ácaros y polvo. Yo acabo de auto-regalarme “Revival”, de Stephen King. Ya os contaré qué me ha parecido ¿Os habéis fijado la de regalitos que me hago? Sí, me gusta cuidarme, ¿¡qué pasa!?

Eso es todo por hoy. Ya sabéis como va esto: Si te ha gustado, comparte en tus redes, háblale de mí a tus amigos o envíame un cheque en blanco ¡Hasta pronto!

Reseña: “En la hierba alta” de Stephen King y Joe Hill

Os contaba hace poco que las pasadas Navidades me hice con un par de novelas cortas de Stephen King; de manera bastante compulsiva, por cierto. Las agraciadas fueron “Área 81” y “En la hierba alta”. Ambas son muy cortitas (sobre las cincuenta páginas), por lo que se leen del tirón. En un artículo anterior ya os comenté mis impresiones sobre “Área 81”. No fueron muy buenas, por lo que me acerqué a la siguiente novela con una ceja más alta que la otra en gesto de resignación… Hoy os traigo la reseña de la segunda, “En la hierba alta”, que está coescrita junto a Joe Hill. Resulta ser el hijo del señor King así que me pica muchísimo la curiosidad. Vamos con la reseña, cien por cien libre de spoilers:

Datos Ténicos:

Formato: Versión Kindle

Longitud de impresión: 45

Editor: FLASH (17 de octubre de 2013)

Idioma: Español

 

Sinopsis:

hierba

Cal y Becky DeMuth son dos hermanos que mantienen una relación casi telepática, pues sus vidas han montado en el mismo tándem desde su nacimiento. Cuando Becky se queda embarazada, decide marcharse a San Diego a casa de sus tíos hasta que nazca el bebé. La unión entre los hermanos es tan fuerte que Cal deja sus estudios para acompañarla y cruzar con ella el país en coche. Incluso planean juntos el futuro del niño. Pero la casualidad intercede en el transcurso del viaje. Al mediodía realizan un alto en el camino junto a un campo de hierba altísima: Cal apaga la radio para tener un momento de calma, y Becky abre las ventanillas, sofocada por el calor. De haber sido de otra manera, nunca habrían oído la voz de auxilio de aquel niño atrapado en la espesura. Deciden adentrarse en el campo y tomar sendas distintas para encontrar al niño cuanto antes. Por primera vez en su vida, los hermanos quedarán separados, aunque sea tan solo por unos metros de hierba. Sin embargo, nunca habían estado tan lejos.

La novela engancha bastante. Está escrita con un ritmo y una sencillez que la hacen muy llevadera. De hecho, creo que la leí de un tirón, sin hacer ni una sola parada; y eso que tengo la vejiga pequeña como un guisante. La historia es sencilla pero fascinante y recuerda bastante a otras historias como “Los chicos del maíz” o “Los Tommyknockers”, quizás por ello me ha gustado tanto.

Supongo que me he puesto nostálgica y me he dejado llevar, porque por otro lado, también significa que el señor King ha repetido una receta conocida sin añadir nada nuevo. En mi caso me importa bastante poco. Adoro estas historias que giran en torno a un mal informe y primigenio que nubla el juicio y el alma.

La atmósfera, como siempre, es impecable: Un escenario angustioso y opresivo que casi provoca claustrofobia. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Los personajes me han parecido un desastre y ¡me sorprende!, porque siempre me ha parecido el punto fuerte de King. Están muy poco trabajados, demasiado planos. Por ejemplo, ya en la sinopsis se nos adelanta que los hermanos tienen una conexión muy fuerte, casi telepática; pero a lo largo de la novela no se le saca ningún partido a este detalle… ¡Hala! Prometí no hacer ningún spoiler, pero ha sido uno muy chiquitito. Un detalle más. La portada es problablemente la peor que mis ojos hayan visto jamás. Por falta de dinero y recursos no será.

En resumen: Me ha gustado, pero no es lo mejor de Stephen ni mucho menos. Aun así, lo recomiendo si como yo echas de menos a los chavales psicópatas de los “Chicos del maíz”.

Nada más de momento. Si te ha gustado, comparte este artículo en tus redes o mándame una pata de jamón, las dos cosas me valen ¡Hasta pronto!

Reseña : “Área 81” de Stephen King

A estas alturas no es un secreto que Stephen King es uno de mis escritores preferidos. Tengo más de cuarenta novelas suyas. Me encantan su estilo, sus personajes, sus tramas, vamos que yo lo veo hasta guapo. A pesar de ello, en los últimos años ha escrito novelas que no me han gustado nada de nada, tales como “Cell” o “El cazador de sueños” (cuya adaptación cinematográfica debería arder en el mismísimo Infierno). Por ello, reconozco que ya no le sigo tanto como antes y no he leído nada nuevo de él desde hace bastante tiempo.

Estas navidades, en medio de la vorágine consumista, me crucé en Amazon con un par de novelas cortas del señor King. Poco más de cincuenta páginas cada una y por un precio minúsculo. No me lo pensé mucho y le di a “comprar en un clic”. Por cierto, ¡cuánto daño le ha hecho Amazon a mi cuenta corriente! Estoy por montar una plataforma de afectados o algo… pero olvidemos mis problemas económicos. A lo que vamos: Reseña de “Área 81”.

Datos Técnicos:

Formato: Versión Kindle

Longitud de impresión: 47

Editor: PLAZA & JANES (29 de marzo de 2012)

Idioma: Español

Sinopsis:

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Área 81, es un área de servicio abandonada y cerrada desde hace tiempo. Pete Simmons, un curioso niño de 10 años, decide ir con su bici hasta esta área abandonada donde sabe que los chicos mayores van para fumar, colocarse y montárselo con sus chicas. Y allí se encuentra una botella de vodka medio llena que decide probar. Pete acaba emborrachándose y cuando se despierta, descubre un coche aparcado allí, un coche sin matrícula y cubierto de barro. La puerta está medio abierta, pero no se ve a nadie dentro…

No quiero hacer ningún spoiler por si os apetece leérosla, así que no entraré en detalles concretos. La novela en general es entretenida, aunque son pocas páginas. Muy mala tendría que ser para que nos aburriésemos, ¿no? Aun así, hacia la mitad se vuelve algo monótona y bastante previsible.

Los personajes, por su parte, no me resultaron nada atractivos; y eso que los principales son niños (mis protagonistas preferidos). Creo que se debe a que son descritos muy superficialmente. Se le dedica poco tiempo a cada uno, por lo que me resultó difícil empatizar con ellos, y cuando hablamos del género del terror eso es fundamental.

Aún así, probablemente, lo que más me desagradó fue el final; demasiado acelerado y con cierta presencia del odiado “Deus ex Machina” (problemas que se solucionan como por intervención divina).

En fin, que ya os imaginaréis que lo que voy a decir. Mi valoración de “Área 81” es bastante mala. Lo mejor: que es corta y fácil de leer. Lo peor: todo lo demás. La verdad es que no merece la pena. No os la recomiendo a no ser que estéis en la cola del paro. Yo ahí me tragaría cualquier cosa, la verdad. Incluso uno de esos infames folletos de “cómo vestirte para una entrevista de trabajo”.

Para terminar, tengo que añadir mi desconcierto respecto a la portada. ¿Qué demonios pinta el título en letras de fuego? En serio, parece que encargaron la portada a un señor que no tuvo tiempo de leerse el libro. Y tiene delito, porque se tarda más en hacer la compra.

Nada más por hoy. Ya sabes: Si te ha gustado este artículo, compártelo y si no, hazte el sueco y no dejes de leerme ¡Hasta pronto!

 

 

 

Lecturas imprescindibles: Literatura juvenil (Parte II)

En primer lugar tengo que disculparme. He tenido el blog muy abandonado, pero lo cierto es que ¡tengo una excusa! Una muy buena, de hecho. He estado terminando de corregir la que será mi primera novela corta. En este momento, se encuentra en manos de mi queridísimo lector cero. No os adelanto más, de momento. Ya os inundaré con toneladas de spam y algún artículo de autobombo más adelante. Ahora vamos a lo que vamos. Ya han pasado los Reyes Magos y habéis cubierto a vuestros peques de regalos, pero nunca es mal momento para comprarles un buen libro. Tened en cuenta que tenemos que intentar contrarrestar los efectos de “Hombres, mujeres y viceversa”, así que todo esfuerzo por culturizar a los chavales va a ser poco. Os traigo la segunda parte de “Lecturas imprescindibles: Literatura juvenil”. Vamos allá:

 

La saga de Harry Potter:

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Estos libros engancharon a una generación entera, por algo será. De hecho, seguramente sabéis que hay ejércitos de gente (adultos a día de hoy) esperando recibir la carta para ingresar en Hogwarts… ¿Tendrá la culpa de esto también “Hombres, mujeres y viceversa”?

Alicia en el país de las maravillas:

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Este es uno de mis libros favoritos. La adorable Alicia y sus mundos surrealistas siempre me han robado el corazón, así como los creativos poemas y juegos de palabras de Lewis Carroll. Dependiendo de la edición, encontraréis libros con preciosas ilustraciones. ¿Hay algo mejor que un libro ilustrado? Puede, pero entramos ya en temas que no se pueden hablar delante de los niños…

 

Los libros de la serie “Pesadillas” de R. L. Stine:

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En este punto puede que alguno de vosotros se esté tirando de los pelos o lanzando su taza de té contra el monitor del ordenador. Os hago una confesión: Cuando era pequeña, me chiflaban estos libros. Los devoraba como loca. Sí, vale que son una basurilla; pero cualquier cosa que consiga meter a los niños en el hábito de la lectura es buena. Cumplen su función. Con el tiempo se interesarán por novelas de mayor calidad, o puede que no y se enganchen a “Cincuenta sombras de Grey”. Pero, ¡eh! Al menos, no están pegados frente al televisor viendo “Sálvame”. No sé a vosotros, pero a mí me vale.

 

Eso es todo de momento. Espero que os hayan gustado mis recomendaciones. Como siempre digo, comparte si te ha gustado. Felices fiestas y ¡cuidado con tanto gambón, que los carga el Diablo! ¡Hasta pronto!