Reseña: “En la hierba alta” de Stephen King y Joe Hill

Os contaba hace poco que las pasadas Navidades me hice con un par de novelas cortas de Stephen King; de manera bastante compulsiva, por cierto. Las agraciadas fueron “Área 81” y “En la hierba alta”. Ambas son muy cortitas (sobre las cincuenta páginas), por lo que se leen del tirón. En un artículo anterior ya os comenté mis impresiones sobre “Área 81”. No fueron muy buenas, por lo que me acerqué a la siguiente novela con una ceja más alta que la otra en gesto de resignación… Hoy os traigo la reseña de la segunda, “En la hierba alta”, que está coescrita junto a Joe Hill. Resulta ser el hijo del señor King así que me pica muchísimo la curiosidad. Vamos con la reseña, cien por cien libre de spoilers:

Datos Ténicos:

Formato: Versión Kindle

Longitud de impresión: 45

Editor: FLASH (17 de octubre de 2013)

Idioma: Español

 

Sinopsis:

hierba

Cal y Becky DeMuth son dos hermanos que mantienen una relación casi telepática, pues sus vidas han montado en el mismo tándem desde su nacimiento. Cuando Becky se queda embarazada, decide marcharse a San Diego a casa de sus tíos hasta que nazca el bebé. La unión entre los hermanos es tan fuerte que Cal deja sus estudios para acompañarla y cruzar con ella el país en coche. Incluso planean juntos el futuro del niño. Pero la casualidad intercede en el transcurso del viaje. Al mediodía realizan un alto en el camino junto a un campo de hierba altísima: Cal apaga la radio para tener un momento de calma, y Becky abre las ventanillas, sofocada por el calor. De haber sido de otra manera, nunca habrían oído la voz de auxilio de aquel niño atrapado en la espesura. Deciden adentrarse en el campo y tomar sendas distintas para encontrar al niño cuanto antes. Por primera vez en su vida, los hermanos quedarán separados, aunque sea tan solo por unos metros de hierba. Sin embargo, nunca habían estado tan lejos.

La novela engancha bastante. Está escrita con un ritmo y una sencillez que la hacen muy llevadera. De hecho, creo que la leí de un tirón, sin hacer ni una sola parada; y eso que tengo la vejiga pequeña como un guisante. La historia es sencilla pero fascinante y recuerda bastante a otras historias como “Los chicos del maíz” o “Los Tommyknockers”, quizás por ello me ha gustado tanto.

Supongo que me he puesto nostálgica y me he dejado llevar, porque por otro lado, también significa que el señor King ha repetido una receta conocida sin añadir nada nuevo. En mi caso me importa bastante poco. Adoro estas historias que giran en torno a un mal informe y primigenio que nubla el juicio y el alma.

La atmósfera, como siempre, es impecable: Un escenario angustioso y opresivo que casi provoca claustrofobia. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. Los personajes me han parecido un desastre y ¡me sorprende!, porque siempre me ha parecido el punto fuerte de King. Están muy poco trabajados, demasiado planos. Por ejemplo, ya en la sinopsis se nos adelanta que los hermanos tienen una conexión muy fuerte, casi telepática; pero a lo largo de la novela no se le saca ningún partido a este detalle… ¡Hala! Prometí no hacer ningún spoiler, pero ha sido uno muy chiquitito. Un detalle más. La portada es problablemente la peor que mis ojos hayan visto jamás. Por falta de dinero y recursos no será.

En resumen: Me ha gustado, pero no es lo mejor de Stephen ni mucho menos. Aun así, lo recomiendo si como yo echas de menos a los chavales psicópatas de los “Chicos del maíz”.

Nada más de momento. Si te ha gustado, comparte este artículo en tus redes o mándame una pata de jamón, las dos cosas me valen ¡Hasta pronto!

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Reseña : “Área 81” de Stephen King

A estas alturas no es un secreto que Stephen King es uno de mis escritores preferidos. Tengo más de cuarenta novelas suyas. Me encantan su estilo, sus personajes, sus tramas, vamos que yo lo veo hasta guapo. A pesar de ello, en los últimos años ha escrito novelas que no me han gustado nada de nada, tales como “Cell” o “El cazador de sueños” (cuya adaptación cinematográfica debería arder en el mismísimo Infierno). Por ello, reconozco que ya no le sigo tanto como antes y no he leído nada nuevo de él desde hace bastante tiempo.

Estas navidades, en medio de la vorágine consumista, me crucé en Amazon con un par de novelas cortas del señor King. Poco más de cincuenta páginas cada una y por un precio minúsculo. No me lo pensé mucho y le di a “comprar en un clic”. Por cierto, ¡cuánto daño le ha hecho Amazon a mi cuenta corriente! Estoy por montar una plataforma de afectados o algo… pero olvidemos mis problemas económicos. A lo que vamos: Reseña de “Área 81”.

Datos Técnicos:

Formato: Versión Kindle

Longitud de impresión: 47

Editor: PLAZA & JANES (29 de marzo de 2012)

Idioma: Español

Sinopsis:

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Área 81, es un área de servicio abandonada y cerrada desde hace tiempo. Pete Simmons, un curioso niño de 10 años, decide ir con su bici hasta esta área abandonada donde sabe que los chicos mayores van para fumar, colocarse y montárselo con sus chicas. Y allí se encuentra una botella de vodka medio llena que decide probar. Pete acaba emborrachándose y cuando se despierta, descubre un coche aparcado allí, un coche sin matrícula y cubierto de barro. La puerta está medio abierta, pero no se ve a nadie dentro…

No quiero hacer ningún spoiler por si os apetece leérosla, así que no entraré en detalles concretos. La novela en general es entretenida, aunque son pocas páginas. Muy mala tendría que ser para que nos aburriésemos, ¿no? Aun así, hacia la mitad se vuelve algo monótona y bastante previsible.

Los personajes, por su parte, no me resultaron nada atractivos; y eso que los principales son niños (mis protagonistas preferidos). Creo que se debe a que son descritos muy superficialmente. Se le dedica poco tiempo a cada uno, por lo que me resultó difícil empatizar con ellos, y cuando hablamos del género del terror eso es fundamental.

Aún así, probablemente, lo que más me desagradó fue el final; demasiado acelerado y con cierta presencia del odiado “Deus ex Machina” (problemas que se solucionan como por intervención divina).

En fin, que ya os imaginaréis que lo que voy a decir. Mi valoración de “Área 81” es bastante mala. Lo mejor: que es corta y fácil de leer. Lo peor: todo lo demás. La verdad es que no merece la pena. No os la recomiendo a no ser que estéis en la cola del paro. Yo ahí me tragaría cualquier cosa, la verdad. Incluso uno de esos infames folletos de “cómo vestirte para una entrevista de trabajo”.

Para terminar, tengo que añadir mi desconcierto respecto a la portada. ¿Qué demonios pinta el título en letras de fuego? En serio, parece que encargaron la portada a un señor que no tuvo tiempo de leerse el libro. Y tiene delito, porque se tarda más en hacer la compra.

Nada más por hoy. Ya sabes: Si te ha gustado este artículo, compártelo y si no, hazte el sueco y no dejes de leerme ¡Hasta pronto!

 

 

 

Reseñas: Lectores Aéreos. Gabriella Campbell.

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Conocí a Gabriella Campbell por su blog de recursos para escritores. Por cierto, si no lo conocéis y sois escritores novatos, ya estáis tardando en suscribiros. Me gustó muchísimo el blog y me enamoré de su autora, porque me encanta su estilo de escritura. Así que, en cuanto me enteré de que tenía un libro de relatos, me lancé a comprarlo.

El libro conmigo lo tenía fácil. Soy una apasionada de los libros de relatos. Me resultan muy versátiles y prácticos. A veces me falta tiempo para leer y me agrada sobremanera poder engullir una historia completa antes de irme a dormir. Con autores que no conozco y de los que no tengo referencias, suelo empezar por leer sus relatos. Como digo, no me sobra el tiempo, y pocas cosas me cabrean más que empezar con una novela, dedicarle horas y a mitad de libro ser consciente de que no es más que un montón de basura. Así me aseguro un poco de que el autor sabe manejar su oficio, de que me gusta su estilo y, en definitiva, de que merece mi tiempo y mi dinero.

Como decía, “Lectores aéreos” es una antología de relatos. 15, para ser exactos. Todos ellos giran en torno a la fantasía, el terror o la ciencia ficción. Tocan los conceptos e ideas más variopintos, algunos de ellos realmente sorprendentes. En este sentido, tengo que decir que el libro en sí me parece un regalo. La mayoría de los autores habrían tomado la mitad de estas premisas, que me parecen realmente buenas, las habrían desarrollado y tendrían material para toda una vida de escritura. Sin embargo, Gabriela las usa tres o cuatro páginas y las cierra. Como escritora, me parece muy valiente. Como lectora, me he quedado con ganas de más, ¡pero supongo que eso es bueno! para Gabriela, claro. El estilo del libro es elegante, fluido y ameno. Las ambientaciones son evocadoras y variadas. Por poner alguna pega, me hubiese gustado que la autora profundizase más en los personajes, en sus emociones. Algunos lo pedían a gritos. Bueno, y la portada, ese rollo carnaval de Brasil de la foto no le hace justicia. Tampoco me parece adecuada la tipografía del título; aunque bueno, supongo que el diseño podría ser peor.

En resumen, muy buen libro. Lo peor que se puede decir es que es entretenido. Lo recomiendo especialmente para los que tienen poco tiempo. Ya no tenéis excusas. Para los que esperan en aeropuertos; para los viajes, las largas colas y los ratos muertos.

Ah, se me olvidaba: Este libro se puede encontrar en Amazon, en formato digital, por el ridículo precio de 2,99 euros. Un chollazo.

Ya sabes, si te ha gustado, ¡comparte!